domingo, 12 de mayo de 2013

Desazón desolado

Tengo cristales en las
yema de los de dedos, y un
viento frío de invierno que
pasea por mí cuerpo congelándolo todo.

Hay cálidas palabras que ya no me
abrigan, y el místico invierno se
hace conmigo y me hace ver todo
esto como sinsentido.

Para mí, hoy no es Domingo de resurrección.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Última entrada


Era la última noche para el “Fatirché”, cuatro décadas de luces, estrenos, aplausos y éxitos quedarían en el recuerdo de muchos, ya no presentes, esa misma noche.

La obra que culminaría la explosión del público no podría ser otra que “Decadencia y caida”, parecía que el destino macabro había hecho que el director de estrenos programara esa obra, para esa noche, para ese teatro.

Arriba el telón

lunes, 21 de mayo de 2012

Lunes

Yo me hago fuerte de pequeños instantes no de grandes ceremonias. Pero puede que eso tú todavía no lo sepas.

sábado, 7 de abril de 2012

18 de Noviembre de 2011

Ahora si, he vuelto a sentir, pero he vuelto a no tenerlo en mis manos.
Se me escapa, pero sé que está. Late, con una voz pequeña, sutil que apenas se aprecia, pero late. Está viva la esencia, estoy viva yo y sé que tú también estás vivo.

Llevo tres horas sentada en la banca de este edificio, la gente pasa con prisa y con calma, no puedo quejarme por el panorama. Pero te he perdido la pista, me he alejado o te has quedado lejos tú, ¿quién sabe?. Ahora mismo no puedes estar más cerca de mí. Me encantaría meterme en tu mente y saber si piensas en mí tanto como yo pienso en ti. Me encantaría meterme en tu cama, darte un beso en el cuello y a tu primer escalofrío salir corriendo de la habitación.

Soy mala consejera conmigo misma, no sé auto-aconsejarme, pero claro, si supiera hacerlo estaría aún más sola. Lo digo porque hay veces en las que no aguanto a la humanidad, salvando a mi familia. Ellos son mucho más que eso.

Escribo sin sentido porque me gusta hacerlo, la coherencia no va conmigo, o al menos, no siempre.

Te amaría por siempre, piénsalo, es una gran oferta. Aunque puedo ser maniática con la existencia propia, la tuya y la mía,claro está. Si me dejaras al menos... si nos tiráramos a la piscina los dos sería capaz de aguantar al menos un minuto debajo del agua, si me dijeras que sí me ahogaría, luego pondría la mano en el fuego para secarme, te daría la mitad de mi toalla y toda la arena de la playa, guardada en frascos de cristal para que los rompas cuando quieras y puedas contar los granos de arena.

La luz del atardecer no es tan pura si no puedo compartirla y sobre todo comentarla contigo, comentarla hasta que no tenga sentido lo que decimos, de eso es de lo que hablo. Dejar volar la imaginación, salir volando por el balcón de un séptimo no tendría sentido si tú no te ríes cuando yo caía a la calle y me quede de rodillas mirando y saludando a la gente que pasa y que mira desconcertada, sin creer lo que acaban de ver, pellizcándose en los brazos y pellizcando a los demás para no sentirse estúpidos. En ese momento me echaría a reír yo también.

Lo más gracioso de la historia será leerte esta paja mental y que me enseñes tú otra tuya, en la que expliques lo mismo, con tus palabras, pero con el mismo sabor en los dos casos. Tú café, si bebes, seguro que solo, el mío con leche. Y aleluya si también coincidimos en eso.


Que sueñes.

domingo, 1 de abril de 2012

Pasillo

El frío de tu alma congeló antes mis dedos que los tuyos.
En aquél pasillo sólo quedamos una silla, yo y el viento de
tu partida, que movió mi pelo como intencionadamente.

Y ahora sin un suspiro, porque me dejaste sin aliento, decido
tumbarme en la calidad moqueta de este pasillo evitando que me
pisen tus pies gigantes.